lunes, 27 de julio de 2009

Tras la rueda del más grande


La foto habla por sí sola. Lance Armstrong por primera vez fuera del lugar más alto en el podium de los Campos Elíseos, mirando hacia arriba, al espacio que tantas veces ocupó. En su lugar, su compañero de equipo, y ahora bicampeón del Tour de Francia, el español Alberto Contador.

Una nueva dinastía ha nacido, y Armstrong ha sido testigo directo, y víctima, del aplastante dominio de Contador en todos los aspectos de la carrera. Ya muchos empiezan a hacer apuestas de hasta dónde podrá llegar el español, que de no ser por su ausencia forzada del pasado año, podría tener en su poder tres triunfos en la vuelta ciclista más prestigiosa del mundo.

Y eso, que este año tuvo que pelear contra enemigos ajenos y enemigos íntimos. Después de subir el Tourmalet, el Mount Ventoux o la Colombière, Contador ha reconocido que donde más ha sufrido ha sido en el hotel, con un equipo que la abandonó en favor del estadounidense Armstrong, y que sólo al final cayó rendido ante la evidencia: el español es el ciclista más fuerte del momento.

Y ahí es que empiezan las comparaciones. Como ocurrió cuando Lance Armstrong tomó el relevo de Miguel Indurain, y acumuló siete Tours de Francia consecutivos. A partir de ahí muchos bautizaron al texano como el más grande de todos los tiempos, algo estúpido si pensamos en un belga llamado Eddy Merckx, “El Caníbal”, quien acumuló cinco victorias consecutivas en Francia, junto a otras cinco en siete años en el Giro de Italia, y una Vuelta a España, todo esto en un período de siete temporadas.

Sin embargo, las similitudes entre Armstrong y Contador son más que evidentes. Aunque el americano nunca derrotó a Indurain en un Tour de Francia, su victoria en el Campeonato Mundial de 1993 marcó el punto de descenso en la carrera del ciclista navarro. Además, le diagnosticaban cáncer testicular, del que pudo salir victorioso y convertirse en uno de los más grandes en la historia del ciclismo.

Ahora Contador, ha hecho morder el polvo a Armstrong, evidenciando que los años no pasan en vano y que cada rey tiene su época. Además, el madrileño de Pinto, también ha tenido que superar una grave enfermedad, un cavernoma cerebral congénito que lo mantuvo alejado de la competición durante un año. Ahora, tras superar el padecimiento, acumula dos Tours, un Giro y una Vuelta a España, siendo uno de los pocos ciclistas en lograr el triunfo en las tres principales carreras por etapas.

Pero, ¿quién es mejor? ¿Armstrong o Contador? ¿Indurain o Armstrong? ¿Contado o Indurain? Si pudiéramos disfrutar de los tres en su plenitud, compitiendo por el Tour de Francia, ¿quién resultaría victorioso?

A mi entender, Armstrong es el más completo de los tres, pero no es el mejor en ningún aspecto. El mejor Contador es mejor escalador que el mejor Armstrong, y el mejor Indurain supera al americano contra el crono. Teniendo en cuenta que la montaña siempre decide al ganador, lo más lógico sería apostar por Contador, quien es posible que aún no haya llegado a su plenitud, pero como para muchos podría ser un sacrilegio encumbrar a alguien tan temprano en su carrera, mejor lo dejo en empate, y que el tiempo ponga a cada uno en su lugar.

Total, cualquiera de ellos quedaría en la foto como Armstrong en el podium de París: mirando hacia arriba, al más grande de todos, el señor Eddy Merckx.

sábado, 25 de julio de 2009

Un verano demasiado largo

¿Todavía no se acaba el verano? ¿Cuántos meses van ya? ¿Cuatro, cinco?

La verdad es que el calor no me molesta, ni siquiera me preocupa demasiado la crisis económica mundial, ni la amenaza del virus porcino ese que tiene a medio mundo con tremenda “moquera”. El problema es que ya llevamos mucho tiempo, demasiado diría yo, sin disfrutar del fútbol de verdad, el que se juega en las ligas europeas.

Al principio, cuando todo terminó, pensaba que sería bueno un descanso, que lo mejor era olvidar cuanto antes el “triplete maldito” (ya se imaginan de qué equipo soy, ¿no?) y no pensar en fútbol hasta agosto. Pero es que agosto tarda mucho en llegar, y ya Cristiano está en Madrid, y Kaká llegará pronto, y Benzema ya asusta con sus goles y su potencia, y por ahí viene Xabi Alonso, y quien sabe si Ribery. Y todo parece un sueño, y necesito despertar y comprobar si es cierto, si este Real Madrid de lujo puede acabar prematuramente con lo que se esperaba fuera una dinastía azulgrana durante años.

Pero despierto y veo que Xabi no llega, que Ribery se aleja, y que el Barcelona se refuerza con Zlatan Ibrahimovic. ¡No!. Dejen que siga soñando, la realidad no es como pensaba. Tal vez sea mejor que no se acabe el verano, que siga su camino, y que la temporada tarde mucho en llegar. Porque el presidente del Barcelona seguro que ahora está “tri-eufórico” con su flamante fichaje. Y muchos ya se ven levantando cinco títulos esta temporada. Y Cristiano, al lado de Messi, es un simple aficionado. Y Kaká no le llega a los tobillos al gran Iniesta. Y a Benzema le queda mucho para poder compararse con Ibra. Y Henry supera en todo a Robben, y hasta a Ribery si llega. Y Xavi, ¿con quién comparamos a Xavi?...pues eso, que los fichajes del Madrid son muy caros para lo que van a conseguir. Al menos eso dicen desde Barcelona. ¿O será que los que sueñan son ellos?


¿Acaso Cristiano Ronaldo y Kaká no llevan varios años entre los mejores tres jugadores del mundo? ¿Acaso Karim Benzema no es uno de los jugadores con más proyección del planeta y, sin duda, el mejor delantero centro que tiene el Madrid desde que se fue el “otro” Ronaldo? ¿Acaso no es este el mismo equipo, sin esos tres jugadores, que mantuvo en vilo al “mejor equipo de todos los tiempos” evitando su campeonato temprano durante semanas? Pues eso, que el Real Madrid de hoy, tal y como está, es mucho mejor equipo que el Madrid del pasado año, algo que no puede decir el Barcelona.

Así que, pensándolo mejor, despiértenme. La realidad, con estos jugadores, los del Madrid y los del Barcelona, siempre será mejor que cualquiera de los sueños que pueda tener. ¡Que se acabe el verano!

Los Piratas buscan el tesoro más deseado

La última vez que Piratas y Vaqueros se enfrentaron en una final del baloncesto boricua, yo todavía no pasaba por la mente de mis padres. La última vez que Quebradillas ganó un campeonato, yo apenas tenía unos meses de vida. Por eso, esta final ante Bayamón es una especial para mí. Durante años, escuché de mis padres sobre la rivalidad entre ambos equipos, seguramente una de las más bonitas en la historia del deporte nacional, de cualquier deporte en Puerto Rico. Ahora, aunque la rivalidad ya no sea tan evidente, voy a tener la oportunidad de vivir y tal vez sentir lo que mis padres sintieron en la década de los años 70.


Aunque estos Piratas no son aquellos. Incluso, este equipo esta “criollizado” luego de tres años de ausencia en el BSN. Ya ni siquiera existe la antigua cancha, la Pedro Hernández, donde tantas páginas de historia se escribieron, y tantas gotas de sudor se derramaron. Los Piratas cambiaron de guarida. Pero siguen siendo los Piratas, y merecen un respeto.

Quizá hombre por hombre, Bayamón sea mejor equipo. Seguro que Peter John Ramos, que cargó al equipo durante la serie semifinal, no lo tendrá tan fácil frente a Danny Santiago. Y la experiencia de Julio Toro en este tipo de series también es un “plus” frente al novato Omar González. Pero los Piratas siguen siendo los Piratas. Y merecen un respeto.

El respeto se gana con sudor, el respeto se gana con esfuerzo, el respeto se gana con corazón. El talento provoca admiración, pero el respeto es otra cosa. Y a corazón, esfuerzo y sudor, nadie gana a este equipo de Quebradillas.

Por eso, aunque las apuestas puedan estar en contra de los Piratas, aunque la evidencia demuestra que los Vaqueros dominan en profundidad a Quebradillas, aunque la experiencia está del lado de Bayamón, y la historia pesa demasiado, siento que este barco pirata podrá finalmente, después de 30 años, quedarse con el botín. ¿Piratas en siete? El corazón me dice que sí. ¿El bolsillo? Ese hoy no tiene permiso para opinar.

jueves, 23 de julio de 2009

Hoy nace Deportivamente

Bienvenido a Deportivamente, un espacio creado especialmente para todos aquellos que, como yo, aman el deporte en todos sus aspectos. Si eres de los que abre el periódico por la sección deportiva, de los que pierde horas de sueño sólo por ver el partido de los miércoles (aunque no juegue tu equipo), si tu novia ya no sabe que más ponerse para que la mires a ella en vez de la televisión cuando estás viendo el juego. Si, en definitiva, piensas que el deporte es parte de tu vida, y que la simple interacción energética que se crea entre tu televisión, tu radio, tu computadora, y tú cuando disfrutas de tu evento deportivo favorito puede alterar el resultado final del partido, la carrera, la competencia en sí, pues entonces este es tu lugar.

Aquí podrás conocer, compartir, opinar y discutir todos los temas relacionados al deporte de verdad (no vayan a hablar de si la Burbu es feliz con Larry Ayuso, o si Paris Hilton cree que Cristiano Ronaldo es afeminado). Jugar al ataque expresando tus opiniones, o a la defensiva. Tú decides. Pero asegúrate de no quedar en fuera de juego, o cometer falta técnica. Un ataque despiadado, lleno de furia y emotividad, preciso para vencer, no debe estar reñido con la deportividad. Hablemos de fútbol, baloncesto, voleibol, tenis, boxeo, béisbol, hasta de ajedrez y dominó si quieren, pero deportivamente. Hablemos de Puerto Rico, Estados Unidos, España, Alemania, hasta Timbuctú, pero deportivamente.

Todos los días, este pretende ser tu foro deportivo para discutir toda la actualidad del deporte nacional e internacional. Déjanos saber que piensas, pero recuerda, hazlo Deportivamente.