
Xabi Alonso ya es jugador del Real Madrid. El de Tolosa, a sus 27 años, llega con cinco temporadas de retraso a la entidad blanca, en pleno plan de reformas para realizar un proyecto de cinco estrellas. Un proyecto en el que ya habían desembarcado Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema, además de un nutrido grupo de jugadores españoles que buscarán recuperar la identidad de un equipo, que en los pasados cinco años ha caminado con más pena que gloria por los campos de Europa.
Precisamente, por eso se esperaba con tantas ansias la llegada de Alonso. Ni siquiera los fichajes de Ronaldo o Kaká, tal vez por la rapidez de ambas operaciones, se antojaron tan vitales para un conjunto que necesita precisamente eso: la bisagra que haga mover todas las piezas de manera perfecta.
Xabi llega cinco años tarde, y rodeado de estrellas, pero la presión será aún mayor. Y también para su técnico, Manuel Pellegrini, que ha suspirado por él desde su arribo a la capital española.
El chileno, que durante los pasados años ha manejado con maestría al Villarreal, necesitaba a su Marcos Senna, a ese jugador por el que pasan todos los balones, y que hace lucir a sus compañeros mejor de lo que son. Ese es Xabi Alonso. Y en el firmamento de estrellas que es el Madrid, que Cristiano, Benzema, Kaká o Raúl, luzcan mejor de lo que son podría ser una gozada.
Por eso Pellegrini no tiene excusas. Por primera vez en muchos años, el Madrid tiene la plantilla más completa de España, compensada, con dos jugadores por posición y con todas las líneas reforzadas. Aquí no se trata de enseñar a sus jugadores cómo se maneja el balón, o cómo se tira a puerta. De lo que se trata es de poner los muñequitos en el lugar correspondiente, y darles libertad para divertirse.
El modelo a seguir no debe ser el Barcelona de Guardiola, a pesar del triplete. Ni siquiera el Villarreal de Pellegrini, a pesar del entrenador. Este Madrid no puede jugar como el Barça, y no debe jugar como los castellonenses. Si Pellegrini quiere seguir un modelo, debería fijarse en el Madrid de Del Bosque. Un equipo que maravilló al mundo, con un once similar al actual pero una plantilla más corta que la presente.
Aún es pronto para evaluar al Real Madrid. Probablemente, no será hasta septiembre que podamos apreciar en su totalidad el trabajo del técnico, pero lo cierto es que Pellegrini tiene todo lo que pidió, y cuando uno recibe todo lo que pide tiene que estar dispuesto a dar todo lo que le exigen. Y el Madrid exige títulos, el Madrid exige buen juego, y el Madrid exige sobre todo ilusión. Los ingredientes están ahí. Ahora le toca al cocinero preparar el banquete. Nos vemos en Mayo, en el Santiago Bernabeu.
Precisamente, por eso se esperaba con tantas ansias la llegada de Alonso. Ni siquiera los fichajes de Ronaldo o Kaká, tal vez por la rapidez de ambas operaciones, se antojaron tan vitales para un conjunto que necesita precisamente eso: la bisagra que haga mover todas las piezas de manera perfecta.
Xabi llega cinco años tarde, y rodeado de estrellas, pero la presión será aún mayor. Y también para su técnico, Manuel Pellegrini, que ha suspirado por él desde su arribo a la capital española.
El chileno, que durante los pasados años ha manejado con maestría al Villarreal, necesitaba a su Marcos Senna, a ese jugador por el que pasan todos los balones, y que hace lucir a sus compañeros mejor de lo que son. Ese es Xabi Alonso. Y en el firmamento de estrellas que es el Madrid, que Cristiano, Benzema, Kaká o Raúl, luzcan mejor de lo que son podría ser una gozada.
Por eso Pellegrini no tiene excusas. Por primera vez en muchos años, el Madrid tiene la plantilla más completa de España, compensada, con dos jugadores por posición y con todas las líneas reforzadas. Aquí no se trata de enseñar a sus jugadores cómo se maneja el balón, o cómo se tira a puerta. De lo que se trata es de poner los muñequitos en el lugar correspondiente, y darles libertad para divertirse.
El modelo a seguir no debe ser el Barcelona de Guardiola, a pesar del triplete. Ni siquiera el Villarreal de Pellegrini, a pesar del entrenador. Este Madrid no puede jugar como el Barça, y no debe jugar como los castellonenses. Si Pellegrini quiere seguir un modelo, debería fijarse en el Madrid de Del Bosque. Un equipo que maravilló al mundo, con un once similar al actual pero una plantilla más corta que la presente.
Aún es pronto para evaluar al Real Madrid. Probablemente, no será hasta septiembre que podamos apreciar en su totalidad el trabajo del técnico, pero lo cierto es que Pellegrini tiene todo lo que pidió, y cuando uno recibe todo lo que pide tiene que estar dispuesto a dar todo lo que le exigen. Y el Madrid exige títulos, el Madrid exige buen juego, y el Madrid exige sobre todo ilusión. Los ingredientes están ahí. Ahora le toca al cocinero preparar el banquete. Nos vemos en Mayo, en el Santiago Bernabeu.

La Cibeles va a tener muchas celebraciones este año!!!!
ResponderEliminarPrimero a celebrar en el campo, y luego ya celebramos en La Cibeles.
ResponderEliminar